Emociones

Ética y psicología: qué es la mente

BF Malle

Naturaleza – comportamiento humano

Publicado originalmente el 26 de agosto de 21

El hombre tiene una idea de lo que es la mente. Este concepto comprende una serie de habilidades, como la capacidad de estar orgulloso o triste, recordar o planificar. Un concepto tan multifacético permite a las personas atribuir la mente en diversos grados a humanos, animales, robots u otros seres1,2. Sin embargo, la exploración sistemática de esta concepción de la mente se ha limitado hasta ahora a la población occidental. Un estudio de Weisman y sus colegas3 publicado en Nature Human Behavior ahora proporciona evidencia convincente de algunos universales transculturales en la comprensión humana de lo que es la mente, y también revela diferencias transculturales.

(Corte)

Como ocurre con todos los conocimientos nuevos, los lectores deben estar atentos y ser cautelosos en sus conclusiones. No podemos concluir con certeza que estas son las tres dimensiones principales de la percepción mental humana, ya que las 23 facultades mentales presentadas en el estudio no fueron exhaustivas; en particular, no cubrieron dos áreas importantes: la moralidad y la cognición social. Las habilidades morales son fundamentales para las relaciones sociales, la percepción de las personas y la identidad; Asimismo, la capacidad de empatizar y comprender los pensamientos y sentimientos de los demás es muy importante para las personas. Sin embargo, el presente estudio careció de elementos para capturar estos dominios. En estudios anteriores de EE. UU., Cuando se incluyeron ítems sobre habilidades morales y sociocognitivas, formaron una fuerte dimensión separada, mientras que las emociones se desplazaron hacia la dimensión experiencial.

La inclusión de habilidades morales-sociales en estudios futuros puede fortalecer los hallazgos de los autores. La moral y la cognición social son candidatos creíbles para los universales culturales, por lo que su inclusión podría hacer que la estabilidad intercultural de la percepción mental sea aún más crucial. Además, la inclusión de estas importantes habilidades mentales podría poner de relieve una notable divergencia cultural en los datos: el hecho de que los adultos de Ghana y Vanuatu combinaran las dimensiones emocional y cognitiva. Sin la oposición a las habilidades socio-morales, la emoción y la cognición podrían ser lo suficientemente similares como para moverse entre sí. La inclusión de habilidades socio-morales en estudios futuros podría representar una línea contrastante y divisoria que separaría las emociones y la cognición. Los resultados posiblemente podrían ser aún más consistentes en todas las culturas.

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