Emociones

La alta creencia en conspiraciones se asocia con pocas habilidades de pensamiento crítico.

Lantian, A., Bagneux, V., Delouvée, S.,

& Gauvrit, N. (2020, 7 de febrero).

Psicología cognitiva aplicada

https://doi.org/10.31234/osf.io/8qhx4

abstracto

El pensamiento crítico es primordial en nuestra sociedad. La gente asume habitualmente que el pensamiento crítico es una forma de reducir las creencias de conspiración, aunque el vínculo entre el pensamiento crítico y las creencias de conspiración nunca se ha probado. Llevamos a cabo dos estudios (Estudio 1, N = 86; Estudio 2, N = 252) en los que encontramos que la capacidad de pensamiento crítico, medida mediante una prueba abierta que analizó múltiples áreas de la capacidad de pensamiento crítico en el contexto, los puntos destacados del razonamiento, se asociaron negativamente con la creencia en las teorías de la conspiración. Además, no encontramos ninguna asociación significativa entre las habilidades de pensamiento crítico (subjetivas) autoinformadas y la creencia en conspiraciones. Nuestros hallazgos apoyan la idea de que los creyentes de la conspiración tienen habilidades de pensamiento crítico menos desarrolladas y estimulan la discusión sobre la posibilidad de reducir las creencias de conspiración mediante el desarrollo del pensamiento crítico.

De la discusión general

El supuesto papel del pensamiento crítico en la creencia en las teorías de la conspiración es continuamente discutido por investigadores, periodistas y profanos en las redes sociales. Un ejemplo es la capacidad de ejercitar las habilidades de pensamiento crítico para distinguir las falsas teorías de la conspiración de las verdaderas teorías de la conspiración (Bale, 2007), lo que nos lleva a preguntarnos cuándo podrían usarse las habilidades de pensamiento crítico para ayudar en esta función adaptativa. A veces, no es descabellado creer que alguna forma de racionalidad ayudaría a descubrir coaliciones peligrosas (van Prooijen y Van Vugt, 2018). En este sentido, Stojanov y Halberstadt (2019) introdujeron recientemente una distinción entre sospecha irracional y racional. Mientras que el primero se centra en la tendencia general a creer en las teorías de la conspiración, el segundo se centra en una mayor sensibilidad al engaño o la corrupción, que se define como «escepticismo saludable». Estos dos aspectos sospechosos ahora se pueden tratar simultáneamente gracias a una nueva escala de Stojanov y Halberstadt (2019). En nuestro estudio, encontramos que las habilidades de pensamiento crítico se asociaron con creencias infundadas más bajas en las teorías de la conspiración, pero eso no responde a la pregunta de si las habilidades de pensamiento crítico pueden ser útiles para descubrir conspiraciones verdaderas. Los estudios futuros podrían utilizar esta nueva medida para responder a esa pregunta en particular.

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