Amor

Fuera del viaje de la culpa y la trampa de la manipulación

Sintiéndose abrumada y sin esperanza, Julie una vez más ha caído en la trampa de la culpa y la manipulación por parte de su veinteañero hijo Jason.

Jason renunció a su trabajo como mesero hace unos meses, pero aún tiene que encontrar otro trabajo, y prefiere pasar su tiempo jugando videojuegos.

Volvió a decirle a Julie que necesitaba el alquiler y que, como su madre, era su «deber» ayudarlo…

¡Y no es la primera vez que esto sucede!

En cierto sentido, Julie siente que su vida se repite, porque Jason no solo tiene la costumbre de tratar de manipularla, sino que la madre de Julie ha sido una experta en el juego del viaje de la culpa desde que Julie era muy pequeña.

Su madre tenía la costumbre de llamar a Julie en cualquier momento, con la esperanza de que consiguiera lo que quisiera y se lo trajera de inmediato…

Aunque Julie está ocupada haciendo otras cosas.

Siempre ha habido una expectativa tácita de que Julie le debe a su madre por traerla a este mundo y ahora Julie está obligada a cuidar de todas sus necesidades.

Julie está cansada de ser manipulada por su hijo y su madre y siente que su vida no le pertenece.

Es por eso que recurrió a nosotros en busca de orientación para ayudarla a encontrar su camino.

Durante nuestra sesión de entrenamiento con Julie, estas son algunas de sus ideas sobre el viaje y la manipulación de la culpa…

1. Se encuentra con creencias conflictivas sobre lo que constituye una buena madre, una buena hija, una buena amiga o una buena vecina.

Julie notó que cuando estás en un viaje de culpabilidad y eres manipulado por otros, siempre llevas creencias contradictorias.

La ira y el resentimiento se mezclan cuando Julie reduce la velocidad de su enredada historia de «debería»…

Ella ve que si bien no está contenta de que tanto el hijo como la madre se estén aprovechando de ella…

Una parte de ella piensa que les debe algo a los dos para hacerlos felices.

Debajo de todo, también vio que tenía miedo de poner límites y que ni su hijo ni su madre la quisieran más.

Vio cómo estas creencias entraban en conflicto con su deseo de un mejor cuidado y amor propio.

Cuando creyó que tenía que ser ella quien hiciera y mantuviera felices a su hijo y a su madre, vio lo imposible que era amarse a sí misma, sin importar qué.

2. Ve la importancia de cuestionar sus creencias conflictivas

Julie ve que cuando te das cuenta de que lo que crees que es verdad puede no serlo…

Ella vio con nuevos ojos que cuando tienes una creencia, puedes cuestionar si esa creencia es la que quieres seguir creyendo.

Como sugerimos, Julie cuestiona la verdad de su creencia de que es su trabajo mantener felices a su hijo y a su madre y mantenerlos felices…

Fue una epifanía para ella ver cuán absurda era esta creencia que había tenido durante años.

Ella ve que cada uno de nosotros nos hacemos miserables o felices, no depende de circunstancias externas o de otras personas.

3. Julie ve que ella (como todos los demás) siempre tiene opciones

La verdad es que todos podemos elegir qué creencias mantendremos porque sabemos que nuestras acciones provienen de lo que creemos que es verdad, incluso inconscientemente.

Cuando ves de dónde vienen tus acciones…

Puedes saber que tienes opciones sobre qué creencias llevar adelante en tu vida y cuáles dejar de lado.

Como un soplo de aire fresco, Julie puede ver que tiene una opción que puede tomar con amor por sí misma y por las personas que ama.

Por primera vez, vio que podía establecer límites de una manera amorosa que fuera aceptable, sin asumir ningún «debería» o culpa.

Puede hablar con su mamá para identificar días y horas específicos en los que Julie puede hacer mandados por ella.

Puede hablar con su hijo sobre lo que está dispuesta y no dispuesta a hacer para mantenerlo económicamente mientras busca otro trabajo.

Hablamos con Julie sobre este es el momento en que su felicidad se volvió importante para su práctica.

Se dio cuenta de que lo que se decía a sí misma tenía que cambiar, que de hecho podía elegir amarse a sí misma tanto como amaba a su madre ya su hijo.

Si cae en el viaje de la culpa y la trampa de la manipulación, permítanos tener una conversación de entrenamiento para ayudarlo a escapar de la trampa.

Sepa que puede dejarlo pasar con gracia y amor.

Contáctenos aquí para programar un horario para hablar con uno de nosotros sobre su situación…

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