Psique

La tecnología de audio les da a las personas la sensación de que su doppelganger está en la habitación con ellos.

de Emma L. Barratt

Las experiencias alucinantes son bastante comunes, a pesar de la creencia generalizada en contrario. Los investigadores estiman que alrededor del 40% de la población experimenta regularmente algún grado de alucinaciones, ya sea que sienta que su teléfono vibra solo para no encontrar notificaciones o una experiencia extracorporal completa.

Aunque las alucinaciones son comunes, algunas son más difíciles de investigar que otras. Una de las más complicadas han sido las alucinaciones autoscópicas, en las que las personas experimentan un doble de todo o parte de su cuerpo en el espacio que las rodea.

Aunque se ha informado a los médicos de esta alucinación, su rareza ha hecho que sea difícil de observar en un entorno experimental, por lo que los investigadores han intentado inducir el fenómeno en el laboratorio. Marte Roel Lesur y un equipo de la Universidad de Zurich han desarrollado un método para inducirlos experimentalmente en personas que no tienen antecedentes de alucinaciones utilizando solo señales acústicas.

Investigaciones anteriores han puesto gran énfasis en el papel de la visión en la producción de estas alucinaciones, e incluso se han desarrollado algunos métodos visuales para evocar experimentalmente este tipo de experiencias. En 2007, por ejemplo, los investigadores del University College London pudieron cambiar la percepción de sus cuerpos en el espacio utilizando un video de realidad virtual de sus espaldas colocado unos metros detrás de su asiento. Pero a veces las personas también informan sobre alucinaciones acústicas durante este fenómeno, lo que llevó al equipo de Zúrich a desarrollar un nuevo método basado únicamente en señales de audio.

En este estudio, publicado en conciencia y el conocimiento, Los participantes (N = 25) produjeron una serie de grabaciones binaurales estrictamente controladas de ellos mismos entrando en una habitación y leyendo extractos del Principito. Se colocó un conjunto de micrófonos en los oídos de un muñeco sentado frente a los participantes en la sala para registrar señales de ubicación realistas. Otro juego de micrófonos grabado por los oídos de los propios participantes.

Luego, los participantes se sentaron con la cabeza en el mismo lugar y posición que la cabeza artificial utilizada para las grabaciones. Mientras veían una habitación virtual vacía a través de un visor de realidad virtual, a los participantes se les reprodujeron tres grabaciones de audio binaurales como condiciones separadas: la grabación grabada por sus propios oídos, en la que se escuchaban a sí mismos desde su propia ubicación (el estado auto-egocéntrico); la grabación de la muñeca en la que se escucharon desde el otro lado de la habitación (el estado de autoalineación); y una grabación hecha por una persona del mismo género hablando desde el otro lado de la habitación (el otro estado alocéntrico). Después de cada una de estas condiciones, respondieron un cuestionario de 14 puntos que medía qué tan fuertemente los participantes sentían que había otra presencia en la sala y cuánto la identificaban con ellos mismos.

En el segundo bloque, se reprodujo audio para los participantes de ellos mismos o de otros que navegaban por la sala y leían un guión experimental: «Uno, dos, tres, cuatro, cinco, apunta a mis pies». A continuación, se pidió a los participantes que apuntasen con un puntero láser virtual al suelo del lugar desde el que estaban escuchando el audio para proporcionar una medida de la distancia percibida del hablante. Después de que se completaron todas las pruebas, respondieron dos preguntas para determinar si habían tenido previamente experiencias alucinatorias.

Los datos recopilados del cuestionario de 14 puntos indicaron que los participantes sintieron una fuerte presencia mientras reproducían el audio auto-alocéntrico (no informaron un sentimiento muy fuerte de un doppelganger durante el audio auto-egocéntrico). Los participantes también se identificaron con esta presencia y sintieron un sentido de responsabilidad física y la capacidad de actuar cuando estaban conectados con su propia voz, en contraste con la de otros del mismo género.

Estos resultados sugieren que algunos aspectos de la autoestima física en individuos sin antecedentes de problemas psiquiátricos o neurológicos pueden verse influenciados por el audio. Estos participantes experimentan lo que los autores llaman un «doppelganger auditivo», con el que se identifican fuertemente. Una participante incluso llegó a informar que se sentía “como si estuviera caminando”. Este efecto podría ofrecer una nueva forma de estudiar la autoestima física en entornos experimentales.

Quizás lo más interesante, sin embargo, es que aquellos que no tenían alucinaciones percibieron que su propia voz en el estado alocéntrico estaba más cerca de ellos que la voz de otra persona cuando se les pidió que indicaran de dónde provenían las voces. Por el contrario, los individuos con antecedentes de alucinaciones tendían a ubicar sus propias voces alocéntricas más lejos de sí mismos que las voces de los demás.

Aunque los autores de este artículo enfatizan que sus resultados son preliminares y se basan en una muestra muy pequeña en el grupo de alucinadores (N = 4), ofrecen algunas especulaciones sobre por qué podría existir esta diferencia y citan investigaciones previas en pacientes con psicosis que han mostrado una capacidad deficiente para reconocer la propia voz. Pero incluso si los del grupo de alucinadores tuvieran dificultades para distinguir su propia voz, no está claro por qué calificarían su voz de esa manera. más lejos que la voz de otra persona. Debido a que este hallazgo fue contrario a las expectativas originales del equipo, es probable que este tema se explore más a fondo en investigaciones futuras.

El estudio fue bastante pequeño, lo que puede plantear dudas sobre la validez y generalización de estos resultados. Del mismo modo, los participantes se dividieron en aquellos con y sin alucinaciones en base a dos preguntas que pueden carecer de los detalles necesarios para este tipo de segregación. Las mediciones de temperatura y electrocardiogramas de los participantes durante los bloqueos no difirieron significativamente entre las condiciones, lo que también puede sugerir que la experiencia del doppelganger no fue particularmente fuerte. Sin embargo, esta investigación es preliminar y estudios posteriores pueden mejorar estos puntos.

– El monólogo del doble: la duplicación alocéntrica de la propia voz cambia la autopercepción física

Emma L. Barratt (@E_Barratt) trabaja en BPS

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba