Emociones

¿Cómo utilizan las personas matar, dejar morir y los conceptos bioéticos relacionados? Comparación de hipótesis descriptivas y normativas

Rodríguez-Arias, D., et al., (2009)

Bioética 34(5)

DOI: 10.1111/bioe.12707

abstracto

Los especialistas en bioética involucrados en los debates sobre el final de la vida distinguen habitualmente entre «matar» y «dejar morir». Mientras tanto, trabajos previos en ciencia cognitiva han demostrado que cuando las personas caracterizan el comportamiento como «hacer» activo o «permitir» pasivo, lo hacen no solo por razones descriptivas, sino también en función de la moralidad percibida del comportamiento. En el presente informe, ampliamos esta línea de investigación al examinar cómo los estudiantes de medicina y los médicos (N=184) y los legos (N=122) describen el comportamiento de los médicos en los escenarios del final de la vida. Mostramos que la distinción entre ‘terminar’ con la vida de un paciente y ‘permitir’ que termine surge de una selección causal moralmente motivada. Es decir, si un paciente desea morir, su enfermedad es tratada como la causa de la muerte, y el médico es visto simplemente como quien hace que su vida termine. Por el contrario, si un paciente no desea morir, el comportamiento del médico se trata como la causa de la muerte y, en consecuencia, se describe que el médico está acabando con la vida del paciente. Este efecto ocurrió independientemente de si el comportamiento del médico fue omiso (como al no tratar) o complaciente (como al administrar una inyección letal). En otras palabras, el consentimiento del paciente da forma a las elecciones causales en las situaciones del final de la vida y, a su vez, determina si se considera que los médicos “matan” a los pacientes o simplemente “habilitan” a los pacientes.

de la discusión

En tres casos de intervenciones al final de la vida, encontramos evidencia consistente de que los juicios morales dan forma a la descripción del comportamiento (Cushman et al., 2008) y la selección causal (Alicke, 1992; Kominsky et al., 2015). De acuerdo con la hipótesis deóntica, se ha descrito que los médicos que se comportaron de acuerdo con los deseos del paciente terminaron con la vida del paciente. Por el contrario, se describió a los médicos que desobedecieron la voluntad del paciente como si acabaran con la vida del paciente. Además, el consentimiento del paciente pareció influir en la elección causal: se consideró que el médico era la causa de la muerte cuando no se tenían en cuenta los deseos del paciente; pero la enfermedad se consideraba causa de la muerte si el médico había obedecido la voluntad del paciente.

Si el comportamiento del médico fue omiso o complaciente no jugó un papel comparable en la descripción del comportamiento o la selección causal. Primero, estos efectos fueron más débiles que los del consentimiento del paciente. En segundo lugar, mientras que los efectos del consentimiento se generalizaron a los estudiantes de medicina y médicos, los efectos de la comisión solo se observaron entre los legos. En otras palabras, los estudiantes de medicina y los profesionales de la medicina consideraban el consentimiento del paciente como la única base para distinguir entre hacer y permitir.

Tomados en conjunto, estos resultados confirman que hacer y permitir tienen un propósito evaluativo principalmente (en línea con la hipótesis deóntica y Cushman et al., 2008) y solo en segundo lugar, si es que lo hacen, tienen un propósito descriptivo.

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