Psique

Los gestos con las manos ayudan a los estudiantes a organizar mentalmente nueva información:

de Emma L. Barratt

Retener nueva información puede resultar difícil, especialmente en temas que van más allá de lo que sabemos. Un buen maestro puede marcar una gran diferencia, pero las técnicas de enseñanza efectivas pueden realmente agregar nuevas dimensiones a nuestra capacidad para hacer lo que se nos dice.

Un nuevo estudio realizado por científicos de la Universidad de California y la Universidad de Georgia identifica una de esas técnicas y resulta increíblemente simple: los gestos con las manos.

El equipo quería saber si los gestos utilizados por los maestros podrían ayudar a organizar mentalmente nueva información y ayudar a los estudiantes a retener y comprender el contenido del aula. Para ello, desarrollaron dos experimentos que trataban específicamente de dos tipos de movimientos de la mano: los gestos estructurales, que indicaban cuál de los dos grupos se discutía mediante gestos hacia la izquierda o hacia la derecha, y los gestos superficiales, que ilustraban las propiedades físicas.

En el primer experimento, a los estudiantes participantes (N = 123) se les mostró uno de los cuatro videos que mostraban a un maestro usando uno, ambos o ninguno de estos gestos para embellecer sus lecciones en vapores. Se utilizaron gestos estructurales (mover las manos hacia la izquierda o hacia la derecha) para indicar si eran vapores del este o del oeste. Los gestos superficiales, por otro lado, se han utilizado para indicar características físicas a lo largo de la profundidad del tronco, con el maestro separando o juntando las manos para ilustrar profundidades comparativas.

Después de completar la clase de video, los estudiantes recibieron una serie de tareas por computadora que examinaban la preservación de los materiales del aula. Durante las tareas de recuperación y emparejamiento, se pidió a los estudiantes que escribieran un resumen de la lección recibida y que relacionaran un conjunto de hechos con sus respectivos vapores.

Los estudiantes también tomaron una prueba de inferencia en la que se les pidió que hicieran conexiones entre las diferentes características del barco de vapor y respondieran preguntas como «Si un barco de vapor viaja en un río poco profundo, ¿qué te dice eso sobre la presión del motor del barco de vapor?» Esta prueba en particular se encontró que era un buen punto de referencia elegido para determinar si los estudiantes habían construido una representación mental bien organizada de su nuevo conocimiento del barco de vapor, ya que requiere un alto nivel de manipulación mental, no solo la capacidad de recordar el contenido de la clase.

El equipo descubrió que los estudiantes que vieron la lección de gestos estructurales obtuvieron resultados significativamente mejores en las pruebas de inferencia. Esto sugiere que los gestos físicos que mapean la información hablada en espacios físicos ayudan a los estudiantes a construir un marco mental organizado del material de enseñanza del cual pueden sacar conclusiones precisas.

Sin embargo, los gestos no son una panacea para todo. Ni la estructura ni los gestos superficiales mejoraron la memoria básica del material. Del mismo modo, los participantes que vieron gestos superficiales no mostraron diferencias en sus puntuaciones de inferencia en comparación con los que no lo vieron.

Los investigadores se basaron en estos hallazgos en un segundo experimento, que fue diseñado de manera similar. Esta vez, sin embargo, los videos fueron mucho más complejos. Las lecciones se centraron en la inmunidad innata y adaptativa, tenían casi el doble de palabras y tenían muchas más comparaciones que la lección del barco de vapor.

Aunque estas lecciones fueron mucho más complejas de seguir, los resultados fueron igualmente alentadores. Nuevamente, los gestos estructurales que dividen la inmunidad innata y adaptativa usando gestos de izquierda y derecha, respectivamente, aumentaron significativamente las puntuaciones de los estudiantes (N = 170) en la sección de prueba de inferencia. Y, al igual que con el experimento número uno, los gestos superficiales, que consistían en colocar las manos más separadas o más cerca para indicar qué tan específica es una respuesta inmune, no ayudaron en la puntuación final. Ninguno de los gestos mejoró la memoria general del material.

Los investigadores creen que estos resultados son consistentes con el modelo de aprendizaje de integración de construcción propuesto anteriormente, y que los gestos de estructura izquierda / derecha proporcionaron un marco sobre el cual los estudiantes podrían construir mejores conexiones entre el contenido del aula. Existe la oportunidad de que futuras investigaciones investiguen cómo se puede aplicar esta técnica a otro tipo de gestos más allá de los que se utilizan para las comparaciones simples, así como para ver si este efecto se puede generalizar a la docencia, donde la atención se desvía más fácilmente.

– Usar gestos para señalar la estructura de la lección y fomentar un aprendizaje significativo.

Emma L. Barratt (@E_Barratt) trabaja en BPS

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